CÓDIGOS DE ÉTICA MÉDICA

En realidad, la primera vez que apareció el nombre de «ética médica» fue a principios del siglo XIX y a cargo de Thomas Percival, que publicó en 1803 una obra cuyo largo título decía así: Ética médica o un código de instituciones y preceptos adaptados a la conducta profesional de los médicos y cirujanos: 1) en la práctica hospitalaria, 2) en la práctica privada o general, 3) en relación con los farmacéuticos, y 4) en los casos en que debe requerirse un conocimiento de la ley.

El modelo médico de Percival es un vivo reflejo del médico hipocrático tal y como se ha ido modulando con el paso del tiempo (véanse los «documentos clásicos» de este blog). Se pone el acento en la figura del médico prudente y educado, en el hombre gentil y en que sea un verdadero gentleman. La ética médica se ha comenzado a burocratizar desde esta época y ha llegado a convertirse en «etiqueta médica».

Ha sido a partir del Código de Nüremberg, sobre todo su artículo 1 («el consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial»), cuando se inició la aparición gradual de otro tipo de códigos éticos de las profesiones sanitarias por un lado y, por otro lado, la publicación de importantes documentos de carácter jurídico y ético, de rango nacional e internacional, basados preferentemente en la defensa y promoción de la dignidad de la persona humana y el respeto de sus derechos fundamentales. Este cambio de enfoque se puede observar en los nuevos códigos de ética médica:

TINO QUINTANA

Profesor de Ética, Filosofía y Bioética Clínica (Jubilado)
Oviedo, Asturias, España

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